Tendón rotuliano crónico: ¿qué diferencia las células mesenquimales cultivadas (CMC) del PRP?

Resonancia magnética de tendón rotuliano con rotura de fibras antes del tratamiento con células mesenquimales cultivadas (CMC) en el ITRT
La tendinopatía rotuliana crónica que no responde a los tratamientos convencionales tiene hoy una alternativa clínica con evidencia: las células mesenquimales cultivadas (CMC). Te explicamos qué las diferencia del PRP y por qué la distinción importa.

La tendinopatía rotuliana crónica refractaria es una de las lesiones más limitantes del aparato locomotor, especialmente en deportistas y pacientes activos. Cuando los tratamientos conservadores no ofrecen una solución duradera, muchos pacientes exploran alternativas biológicas: PRP, infiltraciones con células no expandidas o preparados bajo denominaciones como «células madre» o «terapias regenerativas» (términos no regulados que no están clasificados como medicamentos ni requieren autorización de la AEMPS).

Un medicamento de terapia celular avanzada con células mesenquimales cultivadas (CMC) pertenece a una categoría distinta: fabricación en sala blanca GMP, dosis validada en ensayo clínico y marco regulatorio específico de la AEMPS. A continuación, resumimos qué dice la evidencia clínica disponible.

¿Qué es la tendinopatía rotuliana crónica y por qué es difícil de tratar?

El tendón rotuliano une la rótula con la tuberosidad tibial. En la tendinopatía crónica, el tejido sufre una degeneración progresiva que, en los casos más graves, evoluciona hacia una rotura estructural con separación de fibras visible en resonancia magnética. A diferencia de la tendinitis aguda, no responde bien al reposo ni a los antiinflamatorios convencionales, y cuando el tratamiento conservador fracasa (fisioterapia, ondas de choque, infiltraciones) la alternativa habitual es la intervención quirúrgica.

El tejido degenerado tiene escasa capacidad de autorregeneración y requiere intervenciones que actúen sobre la biología del propio tendón, no únicamente sobre el dolor.

Ver también: Avances clínicos en tendinopatía rotuliana con Células Mesenquimales Cultivadas (CMC)

¿Qué son las CMC y qué las diferencia de otros tratamientos biológicos?

En los últimos años han proliferado procedimientos presentados como alternativas regenerativas: PRP, secretomas, PRP-hexosoma o fracción vásculo-estromal. Todos comparten un patrón común: prometen regeneración sin células vivas expandidas, sin dosis validada y sin marco regulatorio propio como medicamento.

Las células mesenquimales cultivadas (CMC) son un medicamento de terapia celular avanzada obtenido de la médula ósea del propio paciente. Se aíslan, se expanden en sala blanca GMP y se administran en una dosis clínicamente validada dentro del marco regulatorio de la AEMPS. No son un concentrado plaquetario: son células vivas capaces de secretar factores tróficos, modular la inflamación y estimular la regeneración estructural del tendón dañado.

Ver también: Dosis celular en células mesenquimales cultivadas (CMC): el parámetro que lo cambia todo

El ensayo clínico comparativo: CMC frente a PRP en tendinopatía rotuliana

El ITRT promovió un estudio clínico comparativo en pacientes con tendinopatía rotuliana crónica que no respondían a los tratamientos convencionales y presentaban una rotura de fibras visible en resonancia magnética (≥3 mm). Fue un ensayo de máximo rigor científico: con asignación aleatoria, ni el paciente ni el médico sabían qué tratamiento recibía cada persona (doble ciego) y los resultados se compararon objetivamente entre ambos grupos.

Participaron investigadores del ITRT, los Servicios Médicos del FC Barcelona, la Universidad de Valladolid y el Centro Médico Teknon, entre otras instituciones. Los resultados se publicaron en dos revistas científicas internacionales de referencia en medicina deportiva: primero los resultados a 6 meses en The American Journal of Sports Medicine (2021) y, posteriormente, los resultados de seguimiento a 12 meses en el Orthopaedic Journal of Sports Medicine (2023).

A los 6 meses, los investigadores observaron una diferencia clínica relevante: mientras ambos tratamientos reducían el dolor, solo el grupo tratado con CMC mostraba signos de reparación del tejido del tendón. Ante este hallazgo, el protocolo del estudio permitió que los pacientes del grupo de PRP que no habían mejorado estructuralmente pudieran recibir también CMC en una segunda fase.

Resultados principales del estudio

 CMC (células mesenquimales cultivadas)PRP (plasma rico en plaquetas)
Reducción del dolor a 6 mesesSí, con mejora significativaSí, con mejora significativa
Recuperación de la función (actividades y deporte) a 6 mesesSí, con mejora significativaSí, con mejora significativa
Reparación estructural del tendón documentada por imagen, único grupo con cambios significativosNo se observaron cambios relevantes
Seguimiento con pruebas de imagenResonancia magnética y ecografía especializada en los mismos momentos para ambos gruposMismo protocolo de seguimiento que el grupo CMC
Clasificación del productoMedicamento de terapia celular avanzada regulado por la AEMPSProcedimiento biológico autólogo no clasificado como medicamento

En resumen, ambos tratamientos aliviaron el dolor de forma similar, pero solo las CMC demostraron reparar estructuralmente el tejido del tendón a los 6 y 12 meses. El PRP mejoró los síntomas, pero no produjo una reparación visible del tendón dañado en las pruebas de imagen. Estos hallazgos se confirmaron posteriormente en un análisis complementario publicado en Biomedicines (2024), mediante una técnica de ecografía especializada (UTC) que permite medir con gran precisión la calidad del tejido tendinoso.

 

Limitaciones clínicas del PRP en tendinopatía crónica grave

El PRP es un procedimiento generalmente bien tolerado, con efecto antiinflamatorio útil en distintos escenarios. Sin embargo, en tendinopatías crónicas con compromiso estructural presenta tres limitaciones relevantes: variabilidad biológica entre protocolos de centrifugación y respuestas individuales, sin estandarización universal; ausencia de regeneración estructural objetivable en imagen cuando existe separación de fibras ≥3 mm; y riesgo de progresión de la lesión, si el paciente (aliviado del dolor) reanuda la actividad física con un tendón estructuralmente comprometido, lo que puede incrementar el riesgo de rotura completa.

¿Cuándo está indicado un medicamento de terapia celular avanzada con CMC?

Está indicado en pacientes con tendinopatía rotuliana crónica refractaria, especialmente cuando:

  • Los tratamientos conservadores previos (fisioterapia, ondas de choque, infiltraciones) no han ofrecido resolución duradera.
  • La resonancia magnética evidencia degeneración tendinosa o rotura estructural con separación de fibras.
  • El paciente requiere recuperación funcional completa (deportistas de élite o pacientes activos).

El procedimiento es percutáneo, guiado por ecografía, bajo sedación. Dura aproximadamente 45 minutos en quirófano. El paciente sale caminando y puede viajar entre 24 y 48 horas después del alta.

Preguntas frecuentes

¿El PRP contiene células madre?

No. El PRP es un concentrado de plaquetas y factores de crecimiento obtenido por centrifugación de la sangre del propio paciente. No contiene células madre y, por tanto, no puede considerarse una terapia celular ni un tratamiento con células madre. Las plaquetas son fragmentos celulares sin núcleo; carecen de la capacidad de autorrenovación y diferenciación propias de una célula madre. Esta diferencia es importante porque, en comunicación comercial, a veces se presenta el PRP como un tratamiento «con células madre» o «regenerativo», una afirmación científicamente incorrecta y recientemente abordada de forma explícita en la literatura científica internacional como una confusión que debe aclararse.

Las CMC, en cambio, sí son células vivas: células mesenquimales extraídas de la médula ósea del paciente y expandidas en laboratorio bajo condiciones de sala blanca GMP, con capacidad demostrada de modular la inflamación y estimular la regeneración estructural del tejido.

Los tiempos de respuesta varían según el caso, en función del grado de degeneración del tendón, la edad, el nivel de actividad y las patologías asociadas del paciente. Como referencia general: la mejora del dolor puede percibirse desde la primera semana; la recuperación funcional máxima se alcanza en torno a los dos meses y el retorno a la actividad deportiva de élite entre 3 y 5 meses. La regeneración estructural completa puede requerir entre 12 y 24 meses, documentada mediante resonancia magnética. Cada paciente es evaluado individualmente para determinar su pronóstico de evolución.

Las CMC son un medicamento regulado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y por la normativa europea. Su autorización exige la realización previa de ensayos clínicos que verifiquen su seguridad, calidad, eficacia y los procesos de fabricación en sala blanca bajo normas GMP. Solo después de demostrar resultados clínicos rigurosos, el producto y su protocolo de uso reciben la autorización formal de la AEMPS. A lo largo de todo el tratamiento, cada paciente queda registrado con trazabilidad completa y bajo seguimiento de farmacovigilancia.


En pacientes con tendinopatía rotuliana crónica y rotura de fibras visible en resonancia magnética, la evidencia del ensayo clínico del ITRT muestra que ambos tratamientos reducen el dolor, pero solo las CMC consiguieron reparar estructuralmente el tejido del tendón. Reducir el dolor no es lo mismo que reparar el tendón.

Aviso legal

Los medicamentos de terapia celular avanzada con CMC requieren prescripción médica y están regulados por la AEMPS y la normativa europea. Los resultados clínicos mencionados corresponden a pacientes tratados en ensayos clínicos autorizados y no son extrapolables a otros pacientes.

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