Tendón o ligamento rotuliano: qué es, para qué sirve y qué dice la evidencia sobre sus lesiones

El tendón rotuliano, también llamado ligamento rotuliano, une la rótula con la tibia y forma parte del aparato extensor de la rodilla. Explicamos dónde está, sus lesiones más frecuentes, la tendinopatía o rodilla del saltador y la rotura, y qué dice la evidencia científica sobre su reparación.

El tendón rotuliano es la banda fibrosa que une la rótula con la tibia, justo por debajo de la rótula. Interviene cada vez que la pierna se estira con fuerza, al saltar, correr, frenar o subir escaleras, y por eso sus lesiones son frecuentes en personas que practican deportes con saltos y movimientos explosivos.

Este contenido tiene carácter informativo. Su objetivo no es ofrecer un tratamiento, sino explicar qué es el tendón rotuliano, por qué también se le llama ligamento, qué lesiones le afectan y qué dice la evidencia científica sobre su capacidad de reparación.

En resumen

  • Qué es: una banda de tejido fibroso que va desde el extremo inferior de la rótula hasta un relieve óseo de la parte delantera de la tibia, llamado tuberosidad tibial.
  • Tendón o ligamento: son dos nombres para la misma estructura. Une hueso con hueso, como un ligamento, pero es la continuación del tendón del cuádriceps, y por eso se le llama tendón.
  • Para qué sirve: forma parte del conjunto de estructuras que permite estirar la rodilla, llamado aparato extensor.
  • Lesiones más frecuentes: la tendinopatía rotuliana o «rodilla del saltador» y, con mucha menos frecuencia, la rotura.

Qué es el tendón rotuliano y dónde está

El tendón rotuliano se encuentra en la parte delantera de la rodilla, por debajo de la rótula. Nace en el extremo inferior de la rótula, llamado polo inferior, y se inserta en la tuberosidad tibial, el relieve óseo que se nota en la parte delantera de la tibia, bajo la rodilla. Es ancho en su origen, donde se adapta a la anchura de la rótula, y se estrecha a medida que desciende hasta la tibia.

Por detrás, una almohadilla de grasa, conocida como grasa de Hoffa, lo separa de la membrana que recubre el interior de la articulación. El tendón rotuliano no está envuelto en una vaina, sino en una fina capa de tejido laxo llamada paratendón, igual que el tendón de Aquiles.

Con la pierna estirada y el músculo relajado, la banda firme que se nota entre la rótula y la tibia es el tendón rotuliano.

¿Tendón o ligamento rotuliano?

Los dos nombres se usan para la misma estructura y ambos tienen una justificación. La diferencia está en el criterio que se aplica para clasificarla.

Un tendón une un músculo con un hueso, mientras que un ligamento une dos huesos. El tendón rotuliano une la rótula con la tibia, es decir, hueso con hueso, y por eso cumple la definición de ligamento rotuliano. Su nombre anatómico en latín es ligamentum patellae.

Sin embargo, la rótula es un hueso situado dentro de un tendón, el del cuádriceps; en anatomía, este tipo de hueso se llama sesamoideo. Desde ese punto de vista, la banda que sigue por debajo de la rótula es la porción final del tendón del cuádriceps antes de llegar a la tibia, y por eso se le llama tendón. También se le conoce como tendón patelar, por patella, el nombre latino de la rótula.

 Tendón rotulianoLigamento rotuliano
CriterioFuncional: es la continuación del tendón del cuádricepsAnatómico: une dos huesos, la rótula y la tibia
Otros nombresTendón patelarLigamentum patellae (nombre anatómico en latín)
¿Es la misma estructura?SíSí

Para qué sirve el tendón rotuliano

El tendón rotuliano es la parte final del conjunto de estructuras que permite estirar la pierna, llamado aparato extensor de la rodilla. Ese sistema incluye el músculo cuádriceps, el tendón del cuádriceps, los alerones rotulianos, la rótula, el tendón rotuliano y la tuberosidad tibial.

Su función es transmitir la fuerza del cuádriceps a la tibia para que la rodilla pueda extenderse. Por eso trabaja en gestos cotidianos como levantarse de una silla o subir escaleras, y también en los saltos y las frenadas.

Un tendón rotuliano sano es muy resistente: la carga necesaria para romperlo se ha estimado en unas 17,5 veces el peso corporal. Cuando se rompe, suele ser porque una sobrecarga brusca coincide con un tendón previamente debilitado.

Los alerones rotulianos: estructuras vecinas que no son el tendón

 Los alerones rotulianos, llamados en terminología médica retináculos rotulianos, son dos refuerzos fibrosos situados a cada lado de la rótula: uno interno (medial) y otro externo (lateral). Son engrosamientos de la capa fibrosa que envuelve la articulación de la rodilla, la cápsula articular, y se unen a los bordes del tendón rotuliano.

Aunque forman parte del mismo aparato extensor, no son el tendón. Por eso, un dolor localizado a un lado de la rótula no siempre procede del tendón rotuliano, y distinguir qué estructura está afectada requiere una valoración clínica y, cuando está indicado, pruebas de imagen.

Lesiones más frecuentes del tendón rotuliano

Las lesiones del tendón rotuliano se agrupan en dos tipos que conviene no confundir: la lesión por sobrecarga, que se instaura poco a poco, y la rotura, que suele ocurrir de forma brusca.

Tendinopatía rotuliana o «rodilla del saltador»

La tendinopatía rotuliana es una lesión por sobrecarga que afecta tanto a deportistas profesionales como aficionados. No se produce por un golpe, y se caracteriza por un dolor en el tendón que aumenta de forma progresiva. Se la conoce como «rodilla del saltador» porque afecta a deportistas que realizan saltos y movimientos explosivos.

Entre los factores de riesgo descritos están practicar deportes de salto, tener una mayor altura de salto y entrenar sobre superficies duras. El dolor se localiza en el tendón y aumenta al estirar la rodilla contra resistencia.

El término «tendinopatía» se considera más adecuado que «tendinitis» para describir de forma general los problemas del tendón asociados al sobreuso.

Rotura parcial o completa

La rotura del tendón rotuliano es una lesión poco frecuente: se estima en unos 0,68 casos por cada 100.000 personas al año, menos que la rotura del tendón del cuádriceps.

Suele producirse por una contracción brusca del cuádriceps con la rodilla flexionada, por ejemplo al caer de un salto, y la zona que se rompe con más frecuencia es la unión del tendón con el extremo inferior de la rótula. Una lesión previa, la sobrecarga repetida, la tendinopatía y los cambios degenerativos del tendón aumentan el riesgo de rotura. La rotura aguda se manifiesta con dolor e inflamación de inicio repentino por debajo de la rótula tras un episodio concreto.

Ver también: Rotura del tendón rotuliano

 Tendinopatía rotulianaRotura del tendón rotuliano
Cómo empiezaPoco a poco, por sobrecarga repetidaDe forma brusca, tras un episodio concreto
FrecuenciaHabitual en deportes de saltoPoco frecuente
Síntoma típicoDolor que aumenta con la cargaDolor e inflamación repentinos bajo la rótula
Relación entre ambasPuede debilitar el tendónEs más probable en un tendón previamente lesionado

Por qué el tendón rotuliano cicatriza con dificultad

 La tendinopatía es un problema difícil de tratar: suele requerir un manejo prolongado y, con frecuencia, la respuesta al tratamiento es limitada.

Parte del problema está en cómo cicatriza el tendón. Tras una lesión, el tejido se repara y se remodela, pero el tejido resultante no llega a recuperar las propiedades bioquímicas y mecánicas del tendón original. Esto ayuda a entender por qué una lesión previa es uno de los factores que aumentan el riesgo de que el tendón rotuliano llegue a romperse.

Ver también: Por qué el cartílago no se regenera

Qué dice la evidencia sobre los distintos abordajes

El abordaje depende del tipo de lesión, de su evolución y de las características de cada persona.

Ejercicio terapéutico en la tendinopatía. Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento forman parte del tratamiento no quirúrgico de la tendinopatía rotuliana. En un ensayo clínico aleatorizado con 76 pacientes, un programa de carga progresiva obtuvo mejores resultados que el ejercicio excéntrico a las 24 semanas en un cuestionario validado de dolor, función y capacidad para hacer deporte, aunque la diferencia en la tasa de vuelta al deporte no fue significativa.

Cirugía en la rotura completa. En la rotura completa, la reparación quirúrgica está indicada de forma general, con independencia de la edad o del nivel de actividad. El manejo sin cirugía se reserva para roturas parciales en las que la persona conserva la capacidad de estirar la rodilla.

Línea de investigación con células mesenquimales cultivadas (CMC). Las células pasan a ser medicamento de terapia celular avanzada cuando se manipulan de forma sustancial, por ejemplo al expandirlas en cultivo, según el Reglamento (CE) 1394/2007. Por eso las CMC se fabrican en sala blanca bajo normas GMP y requieren autorización individual de la AEMPS.

En un ensayo clínico en fases iniciales (fase 1/2), aleatorizado, doble ciego y autorizado por la AEMPS, 20 deportistas con tendinopatía rotuliana crónica, con una lesión de más de 3 milímetros en la zona del tendón próxima a la rótula y sin respuesta a tratamientos no quirúrgicos, recibieron CMC obtenidas de su propia médula ósea o un preparado biológico de control. Ambos grupos siguieron el mismo programa de rehabilitación. A los 6 meses, el dolor y la función mejoraron en los dos grupos, sin diferencias significativas entre ellos. La diferencia estuvo en la estructura del tendón: el grupo tratado con CMC mostró mejoras significativamente mayores en ecografía y resonancia magnética, y solo en ese grupo se observaron signos de normalización de la estructura (Rodas et al., Am J Sports Med, 2021, PMID 33783227).

En el seguimiento a 12 meses, el grupo control recibió también CMC, por lo que ya no hubo grupo de comparación. Los dos grupos mostraron mejoría clínica y estructural y no se registraron efectos adversos, aunque en el grupo tratado en segundo lugar la mejoría del dolor durante el deporte no fue significativa (Soler et al., Orthop J Sports Med, 2023, PMID 37711505). Al tratarse de una muestra pequeña, estos resultados deben interpretarse con prudencia y no son extrapolables a todas las lesiones del tendón.

Ver también: Cómo regenerar el tendón rotuliano con células mesenquimales cultivadas

No todas las lesiones del tendón rotuliano necesitan el mismo abordaje. Una tendinopatía incipiente, una tendinopatía crónica con alteración de la estructura y una rotura completa son situaciones distintas, y la decisión se individualiza a partir de la valoración clínica y de las pruebas de imagen.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo tendón rotuliano que ligamento rotuliano?

Sí. Son dos nombres para la misma estructura. Se llama ligamento porque une dos huesos, la rótula y la tibia, y tendón porque es la continuación del tendón del cuádriceps. También se le conoce como tendón patelar.

¿Dónde está el tendón rotuliano?

En la parte delantera de la rodilla, por debajo de la rótula. Va desde el extremo inferior de la rótula hasta un relieve óseo de la parte delantera de la tibia, llamado tuberosidad tibial.

¿Qué es el alerón rotuliano?

Los alerones rotulianos, o retináculos rotulianos, son dos refuerzos fibrosos situados a cada lado de la rótula. Forman parte del aparato extensor de la rodilla junto con el tendón rotuliano, pero son estructuras distintas.

¿Qué es la rodilla del saltador?

Es el nombre popular de la tendinopatía rotuliana, una lesión por sobrecarga del tendón rotuliano que se manifiesta con dolor progresivo. Afecta especialmente a deportistas que realizan saltos y movimientos explosivos.

¿Qué diferencia hay entre tendinopatía y rotura del tendón rotuliano?

La tendinopatía se desarrolla poco a poco por sobrecarga repetida y causa dolor que aumenta con la carga. La rotura es poco frecuente, suele ocurrir de forma brusca tras un episodio concreto y se manifiesta con dolor e inflamación repentinos por debajo de la rótula.

¿El tendón rotuliano se repara por sí solo?

El tendón cicatriza, pero el tejido que se forma no recupera por completo las propiedades del tendón original. En el caso de la tendinopatía, el manejo suele ser prolongado, y el abordaje depende del tipo de lesión y de su evolución.

Aviso legal

Los medicamentos de terapia celular avanzada con células mesenquimales cultivadas (CMC) requieren prescripción médica y autorización individual por la AEMPS. Este contenido es divulgativo y no sustituye el consejo médico. Los resultados clínicos dependen de múltiples factores y no son extrapolables entre pacientes.

Referencias

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